Cómo se calcula lo que gasta un aparato
Las compañías eléctricas cobran por kilovatios hora (kWh): la energía que gasta un aparato de 1.000 vatios funcionando una hora. Por eso el cálculo tiene dos pasos:
kWh = potencia (W) × horas ÷ 1.000
coste = kWh × precio del kWh
Ejemplo: un aire acondicionado de 1.000 W encendido 8 horas consume 1.000 × 8 ÷ 1.000 = 8 kWh. Con la luz a 0,15 € el kWh, son 1,20 € al día y unos 36 € al mes si lo usas todos los días.
Dónde encontrar los datos
- La potencia está en la etiqueta o la placa del aparato, en vatios (W) o kilovatios (kW; 1 kW = 1.000 W). En los aires acondicionados, mira la "potencia absorbida" o "consumo", no la potencia frigorífica.
- El precio del kWh aparece en tu factura de la luz como "término de energía". Varía mucho según el país, la compañía, la tarifa y la hora del día; el valor que viene puesto es solo un ejemplo.
Por qué el consumo real suele ser menor
Muchos aparatos no funcionan a plena potencia todo el tiempo. Un frigorífico o un aire acondicionado con tecnología inverter arrancan y paran el motor según la temperatura, así que su consumo medio es más bajo que la potencia máxima. Para estos aparatos, la calculadora da una estimación por lo alto; la etiqueta energética indica el consumo anual real aproximado en kWh/año.
Preguntas frecuentes
¿Qué gasta más, un ventilador o un aire acondicionado?
El aire acondicionado, con diferencia. Un ventilador de techo gasta unos 60 W y un aire acondicionado doméstico alrededor de 1.000 W: con el mismo uso, el aire consume unas 15 veces más.
¿Los aparatos en espera (stand-by) gastan luz?
Sí, aunque poco: normalmente entre 0,5 y 5 W cada uno. Sumando televisor, decodificador, consola y cargadores, pueden ser varios euros al año. Puedes calcularlo poniendo la potencia en espera y 24 horas al día.